Zaiwebs
Hablemos

Términos y Condiciones

Esto describe cómo se trabaja en un proyecto con Zaiwebs: qué incluye, cómo se paga, de quién queda el sitio y qué pasa cuando algo se sale del plan. Está escrito para leerse, no para desalentar. Si algo no se entiende, preguntá antes de firmar.

Estas condiciones se aplican al uso de este sitio y a todo proyecto de diseño o desarrollo web contratado con Zaiwebs. Cada trabajo además tiene su propia propuesta, con el alcance y el precio de ese caso concreto. Si la propuesta dice algo distinto de lo que dice acá, manda la propuesta, que es el acuerdo específico entre las dos partes.

El contenido, el diseño y el código de zaiwebs.com pertenecen a Zaiwebs y no pueden reproducirse sin autorización.

Todo empieza con una propuesta escrita: qué se va a hacer, en cuánto tiempo y por cuánto. Un presupuesto vale 15 días desde que se envía. Pasado ese plazo hay que pedir uno nuevo, porque los precios y la disponibilidad de agenda cambian.

El proyecto se considera iniciado cuando se acepta la propuesta y se paga la seña.

Los precios se expresan en dólares estadounidenses y se abonan en pesos, al tipo de cambio vendedor del Banco de la Nación Argentina del día en que se hace cada pago.

El pago se divide en dos partes iguales:

Cada propuesta lleva una fecha estimada de entrega. Ese plazo empieza a correr cuando está todo el material en mano —textos, imágenes, logo y accesos—, no cuando se acepta la propuesta. Si el material llega tarde o incompleto, la fecha se corre en la misma medida.

Si por algún motivo la fecha se mueve, se avisa con tiempo y con una fecha nueva. No suele pasar, pero cuando pasa se avisa; nadie se entera de una demora el día de la entrega.

El contenido lo aporta el cliente: textos, fotos, logo y cualquier material que vaya en el sitio. Al entregarlo, declara que tiene derecho a usarlo. Si aparece un tercero reclamando por una imagen o un texto que aportó el cliente, la responsabilidad es suya.

La redacción de textos y la producción de fotografía no están incluidas salvo que la propuesta lo diga expresamente. Si hacen falta, se cotizan aparte.

El precio incluye dos rondas de correcciones sobre el diseño presentado. Una ronda es un conjunto de cambios enviados juntos, no un pedido por vez.

Los cambios que lleguen después de esas dos rondas, o los que impliquen rehacer algo ya aprobado o sumar secciones que no estaban en el alcance, se cotizan aparte antes de hacerlos. Nunca hay un costo extra sin avisar primero.

Al terminar, el sitio es del cliente: el diseño, los textos, las imágenes y el código de esa página. Puede modificarlo, mudarlo de servidor o entregárselo a otra persona, sin pedir permiso.

Esa transferencia ocurre cuando el proyecto está pago en su totalidad. Hasta ese momento el trabajo sigue siendo de Zaiwebs, aunque ya esté publicado.

Una aclaración que conviene tener escrita: Zaiwebs conserva el derecho de reutilizar los componentes genéricos que desarrolla —un carrusel, un formulario, una animación—, porque son piezas propias que no contienen nada del cliente. Lo que es del cliente es su sitio, no las herramientas con las que se construyó.

Los archivos de trabajo y las versiones intermedias no forman parte de la entrega salvo que se acuerde.

Después de la entrega hay cuatro semanas de soporte para resolver errores, cosas que no funcionan como se acordó y ajustes menores sobre lo entregado.

No entran ahí las secciones nuevas, los cambios de diseño ni la carga de contenido nuevo: eso es trabajo adicional y se cotiza. La diferencia es simple: el soporte arregla lo que hay, no agrega lo que no estaba.

El mantenimiento posterior no es obligatorio y se cotiza aparte según lo que cada sitio necesite.

Ahora, hay algo que conviene decir con todas las letras: un sitio hecho en WordPress necesita actualizaciones periódicas de su sistema, sus plugins y su servidor. Un WordPress que no se actualiza durante meses se vuelve vulnerable, y esa es la vía por la que entra la enorme mayoría de los sitios que se hackean.

Si el cliente decide no contratar mantenimiento, esa tarea queda de su lado, y Zaiwebs no responde por problemas de seguridad, caídas o pérdida de información derivados de la falta de actualizaciones. No es una cláusula para escaparle a nada: es el motivo por el que existe el servicio de mantenimiento.

A veces un proyecto se detiene del lado del cliente: no llega el material, no hay respuesta, cambian las prioridades. Es normal y no es un problema mientras se sepa.

Si pasan 30 días corridos sin respuesta ni material, el proyecto se cierra y se libera el lugar en la agenda. La seña queda a cuenta del trabajo ya realizado, que se entrega en el estado en que esté.

Retomarlo más adelante siempre es posible. Cuando eso pasa, el proyecto entra según la agenda de ese momento y se recotiza lo que falte, porque los precios y la disponibilidad no son los mismos que meses atrás. No es una penalidad; es cómo funciona un estudio con una agenda acotada.

Salvo que el cliente pida lo contrario, Zaiwebs puede mostrar el trabajo terminado en su portfolio, en redes sociales y en presentaciones: capturas del sitio, el nombre del proyecto y una descripción de qué se hizo.

Nunca se publica información confidencial, datos de clientes del cliente, ni cifras del negocio. Y si preferís no figurar, alcanza con decirlo, antes o después de la entrega, sin explicar por qué.

Un sitio funciona apoyado en servicios que no son de Zaiwebs: el hosting, el dominio, WhatsApp, las pasarelas de pago, las plataformas de tienda como Tiendanube o WooCommerce, los buscadores. Zaiwebs configura e integra esos servicios, pero no controla su funcionamiento ni sus políticas.

Las caídas, los cambios de condiciones o las interrupciones de esos servicios quedan fuera de su responsabilidad. Tampoco se garantizan resultados que dependen de terceros, como una posición determinada en Google.

La titularidad del dominio y del hosting se acuerda en cada propuesta. Las renovaciones corren por cuenta de quien figure como titular.

Lo primero es hablarlo. La enorme mayoría de las diferencias se resuelven con una conversación y un correo.

Si eso no alcanza, las partes se comprometen a intentar una instancia de mediación antes de iniciar cualquier acción judicial: para los montos que se manejan en estos proyectos suele ser más rápido y mucho más barato que un juicio. Si tampoco así se llega a un acuerdo, intervienen los tribunales ordinarios de la Provincia de Buenos Aires.

Este texto puede actualizarse. La versión que rige para un proyecto es la que estaba publicada el día en que se aceptó la propuesta, y la fecha de arriba indica cuándo se modificó por última vez.

Cualquier duda sobre estos términos, escribí a zaiwebsoficial@gmail.com.

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